Año
xxxxx
Provincia
Huesca
Días de trabajo a pie de obra
16
Debido a la alta conductividad térmica de la Uralita (2,65µ), era muy difícil vivir normalmente en el interior de esta vivienda en los meses de invierno y verano.
Por eso se optó por retirarla conservando la estructura de madera antigua en buen estado. La vivienda tenía techos rasos de escayola, por lo que como no se iba a ver, se eligió una cubierta económica de tablero hidrófugo. En los aleros se le sacaron canecillos alrededor de la vivienda para que destacaran el tejado.
También se han añadido cuatro falsos casetones para embellecer el tejado, dos a cada aguada. Puesto que la obra se llevaba a cabo para mantener un confort climático tanto en invierno como en verano, se colocó un buen aislante de poliestireno extruido y doble rastrel para conseguir una corriente de aire. La teja elegida fue de hormigón, similar al de un garaje anexo.






